A nadie se le escapa que este mes de Julio está siendo extremadamente caluroso, principalmente porque estamos teniendo más días de la media con temperaturas extremas.
Por comparar algunos datos, en Finca la Hoya hemos superado durante este mes la temperatura media de 26 grados durante 12 días y 6 días por encima de 27, mientras que el año pasado únicamente fueron 5 días por encima de 26 grados y uno por encima de 27.

En el viñedo se habla de “escaldado” de los racimos como uno de los problemas derivados de la climatología, en este caso por exposición del mismo a periodos de elevada temperatura junto con humedad relativa baja. El “escaldado” produce pérdida de cosecha por desecación de los granos de uva.

La Monastrell de Finca la Hoya ha acusado más este problema que la Garnacha Tinta. Su edad y menor vigorosidad le proporcionan menos superficie foliar, en definitiva menos hojas que puedan sombrear los racimos que quedan más expuestos al sol.

Afortunadamente la pérdida de granos de uva no es demasiado significativa en nuestras parcelas. Sólo nos hará trabajar un poquito más en la selección de racimos durante la vendimia.

Parece que las previsiones dan un respiro en cuanto a la temperatura. Esperamos que la lluvia que se prevé a partir de mañana no sea brusca y sirva al menos para refrescar el ambiente y elevar la humedad relativa a la vez que le dé un empujón de cara a la etapa de maduración.

En cualquier caso, el número de días con temperaturas por encima de la media está dando situaciones anómalas este año, y eso produce situaciones de estrés en la planta.

Al igual que nosotros, la Monastrell también sufre estos calores infernales.